COFRADÍA DE PESCADORES DE BARCELONA

Está situada en el corazón de Barcelona, en un entorno emblemático y único. La Cofradía de Pescadores de Barcelona tiene sus oficinas en el conocido como Muelle del Reloj, escondido e los curiosos y abierto al mar, en el barrio de la Barceloneta.

Es una corporación de derecho público, sin ánimo de lucro, con personalidad jurídica propia y plena capacidad de actuación para el cumplimiento de sus fines, está constituido por tiempo indefinido y ejerce la representación del sector pesquero y de la actividad extractiva pesquera en el ámbito territorial de la ciudad de Barcelona, se rige por sus propios estatutos, que aprueba la Junta General, máximo órgano de gobierno de la entidad.

Hoy continúa, como ha venido haciendo desde su fundación, ayudando al hecho de que todo funcione correctamente para que la ciudad de Barcelona pueda disfrutar de un pescado y marisco fresco de calidad diariamente.

La normativa que regula la Cofradía de Pescadores de Barcelona se sitúa en el marco de la Ley de Pesca y Acción Marítima dictaminada por la Generalitat de Catalunya en febrero de 2010.

En esta ley, de conformidad con el artículo 64 «Las Cofradías de pescadores y sus federaciones son corporaciones de derecho público, sin ánimo de lucro, que ejercen funciones de representación del sector pesquero y de colaboración y consulta con la Administración, y hacen actividades de gestión, impulso y promoción de los intereses pesqueros, de acuerdo con la regulación que establece la normativa propia de las cofradías de pescadores »

Por esta razón, la Asociación de pescadores de Barcelona se constituye como una corporación de derecho público, sin ánimo de lucro, con personalidad jurídica propia y capaz de actuar en el cumplimiento de sus propósitos; ejercitar la representación del sector pesquero, sin perjuicio de que pueda ser aplicable a otras asociaciones, y actuar en sus respectivos ámbitos como los órganos de consulta y colaboración con las administraciones públicas, con el fin de promover y fomentar los intereses pesqueros.

Al mismo tiempo, cabe señalar que en la Ley referida a la ley, se indica que:

La Asociación de pescadores se rige por esta ley, por los reglamentos que se desarrollan y por sus respectivos estatutos.
La Cofradía de pescadores está sujeta a la supervisión del gobierno, que ejerce el Departamento de agricultura, ganadería y pesca. Esta tutela incluye el control de la legalidad de los actos relacionados con la Constitución, la organización y el procedimiento electoral, y también de los acontecimientos que implican el ejercicio de funciones públicas por la Cofradía.
La Cofradía de Pescadores está dotada de autonomía para la gestión de sus intereses y de sus propios recursos y su desempeño está sujeto al derecho privado.
Según la normativa vigente, la Cofradía de pescadores de Barcelona en pleno derecho a la autonomía en la gestión de sus intereses y sus propios recursos, establece su Reglamento sobre estos aspectos:

a) La denominación: Cofradía de pescadores de Barcelona
b) El ámbito territorial: provincia de Barcelona
c) El domicilio: Puerto pesquero, s/n

De la misma manera se regulan los requisitos para adquirir la condición de miembros de la Cofradía, los derechos y obligaciones de sus miembros, el régimen disciplinario, los órganos rectores, así como su funcionamiento y el quórum para la toma de decisiones.

Por esta razón, y por el sistema electoral en línea, la Cofradía decide por encima de todo lo que no está expresamente regulado por este acto o por las normas que se desarrollan.

La administración electoral ha confiado a un Comité y a una mesa electoral de la Cofradía, hecha única y exclusivamente por los miembros del sector, sobre la que se encuentra todo el proceso electoral. Este proceso se lleva a una sola junta electoral en toda Cataluña, con funciones integradas de supervisión, fundamentalmente por parte de miembros del Departamento de agricultura, ganadería y pesca, como órgano tutelar de las cofradías.

Del mismo modo, la administración de la Cofradía establece el régimen económico y contable, la gestión del patrimonio y los recursos previstos, así como las causas y el procedimiento de fusión y disolución, y también el destino final de su riqueza, que tiene que revertir en acciones de interés social dentro del ámbito de la Cofradía disuelta.